La Máquina aprovechó la expulsión de Santiago Mele y la improvisación de Stefan Medina bajo los tres palos para llevarse la ventaja de 3-2 en la ida de los Octavos de Final.

En una noche que parecía controlada por la Pandilla, el destino les jugó una mala pasada. Rayados dejó escapar una ventaja valiosa y terminó cayendo ante un Cruz Azul que no perdonó en los minutos finales de la ida de los Octavos de Final de la Concacaf Champions Cup.

El caos: Un puñetazo y un portero improvisado

El punto de quiebre ocurrió al minuto 82. Santiago Mele perdió la cabeza y soltó un puñetazo sobre Omar Campos dentro del área. La consecuencia fue doble: expulsión directa y penal para los celestes.

Con los cambios agotados, Monterrey tuvo que recurrir a la épica (o al desastre): Stefan Medina se puso los guantes. No lo hacía desde aquel 2023 contra el América, pero esta vez el reto fue mayor. Gonzalo Piovi cobró el penal con frialdad absoluta, engañando a Medina para poner el 2-2.

La estocada final

Con un Monterrey desdibujado y un portero improvisado, Cruz Azul olió la sangre. Al minuto 90, la "ley del ex" o la simple precisión aparecieron: Charly Rodríguez mandó un centro preciso al segundo poste donde Nicolás Ibáñez conectó para el 3-2 definitivo.

Lo que sigue:

Rayados tendrá que buscar la remontada en casa, esperando que la pesadilla de los guantes de Medina sea solo una anécdota y no el inicio de su eliminación en el torneo continental.