Tijuana. - Autoridades de los tres órdenes de gobierno intervinieron y suspendieron de manera temporal el Centro de Rehabilitación Jireh, ubicado en la colonia Mariano Matamoros de Tijuana. La clausura administrativa deriva de una inspección sanitaria detonada por el asesinato de un interno de 28 años ocurrido en el inmueble, así como por diversas irregularidades en su funcionamiento.

Irregularidades y arrestos en el operativo

Durante la diligencia conjunta —encabezada por COEPRIS, el Instituto de Psiquiatría de Baja California (IPEBC), FGE, Sedena, Semar, Guardia Nacional y SSCBC— se documentaron infracciones a la normatividad sanitaria y fallas en los protocolos de internamiento voluntario. Adicionalmente, un escolta del recinto fue detenido por portación ilícita de arma de fuego y presentado ante el Ministerio Público.

Respecto a los usuarios del establecimiento, las autoridades aclararon que no fueron desalojados; el IPEBC ofreció traslados asistidos a otros centros de atención médica y psicológica garantizando el respeto a sus derechos humanos.

La investigación del homicidio

El cierre administrativo se suma al proceso penal por el homicidio del joven de 28 años, quien ingresó el 18 de agosto y fue hallado muerto tres días después. El Servicio Médico Forense (Semefo) dictaminó que la causa de muerte fue asfixia mecánica y registró más de 40 lesiones en el cuerpo. Por este caso, la FGE ya cumplimentó dos órdenes de aprehensión.

La medida administrativa de COEPRIS corre de forma independiente al proceso judicial en curso, mientras el Gobierno estatal confirmó que mantendrá operativos de inspección en otros anexos asociados a la denominada “Patrulla Espiritual”.