En un duelo de potencias que cumplió con las expectativas, Cruz Azul se impuso 2-1 a Tigres en la cancha del Estadio Cuauhtémoc. El encuentro, correspondiente a la Jornada 6, estuvo marcado por la intensidad, errores defensivos costosos para los felinos y el cumplimiento de la inexorable "Ley del Ex".

Dominio Celeste desde el arranque Desde el silbatazo inicial, La Maquina tomó la iniciativa. Los avisos llegaron temprano por conducto de Rodolfo Rotondi y un disparo a quemarropa de José Paradela que obligó a Nahuel Guzmán a vestirse de héroe apenas al minuto 13. Tigres intentó responder con un chispazo de Diego Lainez, pero el guardameta Andrés Gudiño mantuvo la calma bajo los tres palos para irse al descanso sin goles.

El infortunio y la contundencia La balanza se desequilibró en el complemento de la forma más inesperada. Al 56’, un malentendido entre el central Joaquim y Nahuel Guzmán terminó en un autogol que rompió el cero a favor de los locales.

Solo cuatro minutos después, la presión alta de La Máquina surtió efecto. Tras un error en la salida universitaria, Willer Ditta recuperó y orquestó una jugada que terminó en los pies de Nico Ibáñez. El delantero no perdonó frente a su exequipo, mandando el balón al fondo para el 2-0 y celebrando con una euforia que encendió a la grada.

Cierre de alarido Aunque Tigres descontó al 70’ gracias a una definición magistral de, Ángel Correa, la defensa celeste supo sufrir y cerrar los espacios en la recta final.

Lo que viene para La Máquina Con este resultado, Cruz Azul escala a la segunda posición general con 13 unidades. El próximo reto será mayúsculo: una visita de alto voltaje para enfrentar a las Chivas, donde buscarán mantener el paso firme hacia la liguilla.