Mexicali, B.C., sábado 2 de mayo de 2026.- La Diputada Norma Angélica Peñaloza Escobedo, exhortó a la Titular de la Secretaría de Cultura del Estado, a coordinarse con la Secretaría de Educación del Estado para que implementen actividades de sensibilización y difusión, orientadas a resaltar la importancia de conocer, valorar y proteger el patrimonio cultural de Baja California.
Señaló en su exposición de motivos que las citadas acciones dirigidas a la comunidad estudiantil y a la población en general, no solo fortalecen la identidad cultural, sino que también promueven los valores de inclusión, la diversidad y el respeto a las comunidades originarias.
Además, incentiva el interés por la historia local y el reconocimiento del patrimonio, como un bien común que debe ser protegido por todas y todos, motivos por los cuales este exhorto tiene la finalidad de promover una colaboración institucional que permita generar un impacto positivo y duradero en la formación de las nuevas generaciones.
Así como en la concientización de la población en general, consolidando así una sociedad más informada, participativa y comprometida con la preservación de su patrimonio cultural.
En el caso de Baja California, su riqueza cultural se manifiesta tanto en expresiones tangibles, como: monumentos históricos, sitios arqueológicos y espacios emblemáticos, o en manifestaciones intangibles, como: tradiciones, lenguas, gastronomía, costumbres y prácticas sociales, que reflejan la diversidad y pluralidad de su población.
Nuestro Estado cuenta con diversos inmuebles declarados Patrimonio Cultural, destacando las siguientes edificaciones históricas: Conjunto Bodegas de Santo Tomás, el Cine Curto y la Ex Escuela Cuauhtémoc, hoy Casa de la Cultura de Mexicali, así como el Centro Cívico y Cultural Riviera de Ensenada o el Parque Teniente Guerrero y la Escuela Primaria Rural Xicoténcatl en Tijuana.
Si bien, la responsabilidad de preservar estos sitios para las futuras generaciones es de todos, y cualquier acción que se tome para dicho fin tiene un profundo sentido social, este patrimonio enfrenta los siguientes desafíos: el desconocimiento de su importancia, la falta de apropiación social; los riesgos derivados de la urbanización, el paso del tiempo y la limitada difusión de su valor histórico y cultural.